Multitud de la abeja

Se basa en el poema Oda a la abeja del poeta Chileno, Pablo Neruda. La serie fue expuesta en el Palacio de Montemuzo, Zaragoza, España en 2012. La obra esta hecho con collage, gouache y tinta china. Mi interés por las abejas es por su relación con el medio ambiente, pero también, indagando en la historia de las abejas he descubierto todo un mundo estrechamente conectado con la historia y evolución humana.

Sarah Shackleton ha querido establecer una relación algo diferente con un poema. En una serie de papeles, tan coherente como variopinta, maneja como materia prima la Oda a la abeja de Pablo Neruda. Materia prima en el sentido estricto, porque la base de este trabajo es la pura materialidad de las palabras y las letras. Incluso las imágenes de abejas o de celdas de colmenas tienen más de caracteres tipográficos que de representación naturalista. No es tanto un desarrollo paralelo al poema, sino un desarrollo que se incuba dentro del poema, considerando así al artista/lector como parásito. O artificiero o que desarma el texto para volver a armarlo de otro modo, incluso en plural, de otros modos. Sarah Shackleton atiende así a la realidad del poema, volviendo a escribirlo, pintándolo, no en el sentido de pintar aquello que el poema parece que describe, sino en el de pintarlo en el sentido estricto de lo que el poema es, de las palabras y de las letras que lo componen, que es una forma singular de presentar y no representar. La materialidad lingüística del poema se ofrece como punto de partida del collage. (Parte del texto, Las sílabas zumbadoras, escrito por Alejandro J. Ratia para el catálogo de la exposición)