Serie Barehanded

La obra se basa en los poemas de Sylvia Plath ` The arrival of the bee box´, `Stings´ y `Swarm´. Es obra sobre papel hecho con tinta china, lápiz y collage. En este serie dibujo mis propios manos, primero el izquierdo con la derecha y luego la derecha con el izquierdo. El profundo naturaleza psicológica de sus poemas influye en la transición desde una tonalidad de colores intensos en la serie anterior Multitud de la abeja , hacia los todos menos alegres del blanco y negro con solamente el amarillo o naranja usado simbolicamente. La angustia interna por ser comprendida es expresada con mis manos. Cuando los dibujé empecé a estar hipnotizada con los dos y convencida de que podría desafiar el impedimento de dibujar siempre con la mano derecha. Dibujaba el anillo y vi como su forma reflejaba la forma hexagonal del panal. Este serie esta expuesta junto con parte de la serie Multitud de la abeja en La Torre Blanca en Albarracín, España, de octubre 2012 a enero 2013 .

…se trata de los poemas de la ‘Secuencia de las abejas’ (‘Bee sequence’) con los que se cierra Ariel, el libro póstumo de Sylvia Plath. Del primer verso de uno de ellos surge el título de la exposición: Barehanded. Es decir: con las manos desnudas. Y esas manos serán una imagen recurrente en los dibujos de Sarah Shackleton. En esta última e intensa serie, el color y el collage se utilizan con más mesura, y es la línea y son las manchas y las huellas las que predominan. Las manos son tanto un elemento autobiográfico (las manos de la artista) como una referencia a Sylvia Plath. Mano derecha que copia la mano izquierda, y viceversa. El nivel de complicidad entre la poeta y Sarah Shackleton es profundo. La dualidad de la mujer creadora se dramatiza con ingenio poético. El poema de Sylvia Plath habla, en términos enigmáticos pero punzantes, sobre los problemas de la mujer entre el Arte y la Vida. Sobre la contradicción entre sus roles de obrera y reina. Y habla desde una nostalgia extrema y elegíaca que anuncia el trágico final de la vida de la poeta. Esas manos desnudas, no son tanto unas manos indefensas ante los aguijones como unas manos que ya no necesitan defenderse, que están más allá del dolor, que manipulan una colmena donde las abejas están muertas o ausentes, y los dulces aguijones de la vida ya no existen sino en el recuerdo. (Parte del texto, escrito por Alejandro J. Ratia, comisario de la exposición en La Torre Blanca, Albarracín.)